Tanto en la poesía como en la pintura hay obras que resultan comprensibles, evidentes, y otras menos. Así, pintura y poesía tienen en común la experiencia estética, el goce experimentado por el espectador ante una obra sublime y creativa.
No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas. Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento. Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
| Notas sobre el arte de escribir Clarice Lispector | |
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