Cuanto tiempo alejada de este rincón, cuanto tiempo haciendo otras cosas.
ahí os dejo un poema que me han enviado, espero que lo disfruteis
un abrazo.
POEMA A LOS AMIGOS
No puedo darte soluciones
para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuesta
para tus dudas y temores,
pero puedo escucharte
y compartirlo contigo.
No puedo cambiar
tu pasado, ni tu futuro
pero cuando me necesites
estaré junto a ti
No puedo evitar que tropieces,
solamente
puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas
tus alegrias
tus triunfos y tus éxitos
no son mios
pero disfruto sinceramente
cuando te veo feliz
No juzgo las decisiones
que tomes en la vida
me limito a apoyarte
a estimularte
y a ayudarte si me lo pides.
No puedo trazarte limites
dentro de los cuales debes actuar,
pero si te ofrezco ese espacio
necesario para crecer.
No puedo evitar tu sufrimiento
cuando alguna pena
te parta el corazón,
pero puedo llorar contigo
y recoger los pedazos
para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres
ni quien deberías ser
solamente puedo
amarte como eres
y ser tu amigo.
En estos días pensé
en mis amigos y amigas,
no estabas arriba,
ni abajo, ni en medio.
No encabezabas
ni concluias la lista.
No eras el número uno,
ni el número final.
Dormir feliz
emanar vibraciones de amor.
saber que estamos aqui de paso
mejorar las relaciones,
aprovechar las oportunidades,
escuchar el corazón
acreditar la vida
y tampoco tengo
la pretensión de ser
el primero,
el segundo,
o el tercero de tu lista
Basta que me quieras como amigo
Gracias por serlo
J. L. BORGES
No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas. Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento. Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
viernes, 19 de marzo de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
No te rindas - Mario Benedetti
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
miércoles, 27 de enero de 2010
Las personas Curvas -Jesus Lizano
A mí me gustan las personas curvas,
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños, curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva;
el día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas;
vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.
las ideas curvas,
los caminos curvos,
porque el mundo es curvo
y la tierra es curva
y el movimiento es curvo;
y me gustan las curvas
y los pechos curvos
y los culos curvos,
los sentimientos curvos;
la ebriedad: es curva;
las palabras curvas:
el amor es curvo;
¡el vientre es curvo!;
lo diverso es curvo.
A mí me gustan los mundos curvos;
el mar es curvo,
la risa es curva,
la alegría es curva,
el dolor es curvo;
las uvas: curvas;
los labios: curvos;
y los sueños, curvos;
los paraísos, curvos
(no hay otros paraísos);
a mí me gusta la anarquía curva;
el día es curvo
y la noche es curva;
¡la aventura es curva!
Y no me gustan las personas rectas,
el mundo recto,
las ideas rectas;
a mí me gustan las manos curvas,
los poemas curvos,
las horas curvas:
¡contemplar es curvo!;
(en las que puedes contemplar las curvas
y conocer la tierra);
los instrumentos curvos,
no los cuchillos, no las leyes:
no me gustan las leyes porque son rectas,
no me gustan las cosas rectas;
los suspiros: curvos;
los besos: curvos;
las caricias: curvas.
Y la paciencia es curva.
El pan es curvo
y la metralla recta.
No me gustan las cosas rectas
ni la línea recta:
se pierden
todas las líneas rectas;
no me gusta la muerte porque es recta,
es la cosa más recta, lo escondido
detrás de las cosas rectas;
ni los maestros rectos
ni las maestras rectas:
¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
El baño es curvo,
la verdad es curva,
yo no resisto las verdades rectas;
vivir es curvo,
la poesía es curva,
el corazón es curvo.
A mí me gustan las personas curvas
y huyo, es la peste, de las personas rectas.
martes, 26 de enero de 2010
Chau Pesimismo Mario Benedetti
Ya sos mayor de edad
tengo que despedirte
pesimismo
años que te preparo el desayuno
que vigilo tu tos de mal agüero
y te tomo la fiebre
que trato de narrarte pormenores
del pasado mediato
convencerte de que en el fondo somos
gallardos y leales
y también que al mal tiempo buena cara
pero como si nada
seguís malhumorado arisco e insociable
y te repantigás en la avería
como si fuese una butaca pullman
se te ve la fruición por el malogro
tu viejo idilio con la mala sombra
tu manía de orar junto a las ruinas
tu goce ante el desastre inesperado
claro que voy a despedirte
no sé por qué no lo hice antes
será porque tenés tu propio método
de hacerte necesario
y a uno lo deja triste tu tristeza
amargo tu amargura
alarmista tu alarma
ya sé vas a decirme no hay motivos
para la euforia y las celebraciones
y claro cuandonó tenés razón
pero es tan boba tu razón tan obvia
tan remendada y remedada
tan igualita al pálpito
que enseguida se vuelve sinrazón
ya sos mayor de edad
chau pesimismo
y por favor andate despacito
sin despertar al monstruo
tengo que despedirte
pesimismo
años que te preparo el desayuno
que vigilo tu tos de mal agüero
y te tomo la fiebre
que trato de narrarte pormenores
del pasado mediato
convencerte de que en el fondo somos
gallardos y leales
y también que al mal tiempo buena cara
pero como si nada
seguís malhumorado arisco e insociable
y te repantigás en la avería
como si fuese una butaca pullman
se te ve la fruición por el malogro
tu viejo idilio con la mala sombra
tu manía de orar junto a las ruinas
tu goce ante el desastre inesperado
claro que voy a despedirte
no sé por qué no lo hice antes
será porque tenés tu propio método
de hacerte necesario
y a uno lo deja triste tu tristeza
amargo tu amargura
alarmista tu alarma
ya sé vas a decirme no hay motivos
para la euforia y las celebraciones
y claro cuandonó tenés razón
pero es tan boba tu razón tan obvia
tan remendada y remedada
tan igualita al pálpito
que enseguida se vuelve sinrazón
ya sos mayor de edad
chau pesimismo
y por favor andate despacito
sin despertar al monstruo
domingo, 17 de enero de 2010
LO OCULTO (1908)
Por cuanto hice y por cuanto dije
que no traten de encontrar quién era yo.
Un obstáculo se alzaba y transformaba
mis acciones y mi modo de vivir.
Un obstáculo se alzaba y me detenía
muchas veces cuando iba a hablar.
Mis acciones más inobservadas
y mis escritos más ocultos
-sólo por allí me entenderán.
Mas acaso no vale la pena gastar
tanta atención y tanto esfuerzo para conocerme.
Más tarde -en la sociedad más perfecta-
algún otro, hecho como yo,
ciertamente surgirá y actuará libremente. (Kavafis)
Por cuanto hice y por cuanto dije
que no traten de encontrar quién era yo.
Un obstáculo se alzaba y transformaba
mis acciones y mi modo de vivir.
Un obstáculo se alzaba y me detenía
muchas veces cuando iba a hablar.
Mis acciones más inobservadas
y mis escritos más ocultos
-sólo por allí me entenderán.
Mas acaso no vale la pena gastar
tanta atención y tanto esfuerzo para conocerme.
Más tarde -en la sociedad más perfecta-
algún otro, hecho como yo,
ciertamente surgirá y actuará libremente. (Kavafis)
miércoles, 13 de enero de 2010
Tomado de Asamblea de Palabras,
recordemos a Angela Figuera
Poema del día: "Poeta", de Ángela Figuera Aymerich
Más de un día me duele ser poeta. Me duele
tener labios, garganta, que se ordenan al canto.
Es tan fácil vivir cuando sólo se vive
mudo y simple, esquivando la pesquisa y el vértigo.
Pero aquel que es poeta ni en mitad del tumulto
ni emboscado en la orilla logrará su descanso.
Porque el ojo sin párpado no consigue la noche
y en acecho infinito se le enciende y afila.
Porque todo el misterio, despeñada gaviota,
le golpea el cantil de las sienes desnudas
y, en la boca, transidas de belleza imposible,
las enormes palabras se le agolpan y enredan.
Porque vive y lo sabe. Porque muere y lo sabe.
Pero el grito convulso de su vida y su muerte
es halcón insumiso que las nubes devoran.
Océanos, ciclones, bosques, astros habitan
en el ámbito estrecho que su cráneo circunda.
Olas, aves, raíces, pulsaciones, acordes,
por la red de los nervios se le enroscan vibrando.
¡Qué avidez de contornos le agudiza los dedos!
¡Qué avidez de caminos le estremece las plantas!
En el pecho le crece su imperioso destino.
Y, ni dentro ni fuera, en la fina tangente
que tan sólo en un punto a lo cierto se ajusta,
solitario y alerta, desvelado o sonámbulo,
el poeta mantiene su equilibrio difícil.
recordemos a Angela Figuera
Poema del día: "Poeta", de Ángela Figuera Aymerich
Más de un día me duele ser poeta. Me duele
tener labios, garganta, que se ordenan al canto.
Es tan fácil vivir cuando sólo se vive
mudo y simple, esquivando la pesquisa y el vértigo.
Pero aquel que es poeta ni en mitad del tumulto
ni emboscado en la orilla logrará su descanso.
Porque el ojo sin párpado no consigue la noche
y en acecho infinito se le enciende y afila.
Porque todo el misterio, despeñada gaviota,
le golpea el cantil de las sienes desnudas
y, en la boca, transidas de belleza imposible,
las enormes palabras se le agolpan y enredan.
Porque vive y lo sabe. Porque muere y lo sabe.
Pero el grito convulso de su vida y su muerte
es halcón insumiso que las nubes devoran.
Océanos, ciclones, bosques, astros habitan
en el ámbito estrecho que su cráneo circunda.
Olas, aves, raíces, pulsaciones, acordes,
por la red de los nervios se le enroscan vibrando.
¡Qué avidez de contornos le agudiza los dedos!
¡Qué avidez de caminos le estremece las plantas!
En el pecho le crece su imperioso destino.
Y, ni dentro ni fuera, en la fina tangente
que tan sólo en un punto a lo cierto se ajusta,
solitario y alerta, desvelado o sonámbulo,
el poeta mantiene su equilibrio difícil.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Enemigo íntimo
ANTONIO GALA
Hay tardes en que todo
huele a enebro quemado
y a tierra prometida.
Tardes en que está cerca el mar y se oye
la voz que dice: "Ven".
Pero algo nos retiene todavía
junto a los otros: el amor, el verbo
transitivo, con su pequeña garra
de lobezno o su esperanza apenas.
No ha llegado el momento. La partida
no puede improvisarse, porque sólo
al final de una savia prolongada,
de una pausada sangre,
brota la espiga desde
la simiente enterrada.
En esas largas
tardes en que se toca casi el mar
y su música, un poco
más y nos bastaría
cerrar los ojos para morir. Viene
de abajo la llamada, del lugar
donde se desmorona la apariencia
del fruto y sólo queda su dulzor.
Pero hemos de aguardar
un tiempo aún: más labios, más caricias,
el amor otra vez, la misma, porque
la vida y el amor transcurren juntos
o son quizá una sola
enfermedad mortal.
Hay tardes de domingo en que se sabe
que algo está consumándose entre el cálido
alborozo del mundo,
y en las que recostar sobre la hierba
la cabeza no es más que un tibio ensayo
de la muerte. Y está
bien todo entonces, y se ordena todo,
y una firme alegría nos inunda
de abril seguro. Vuelven
las estrellas el rostro hacia nosotros
para la despedida.
Dispone un hueco exacto
la tierra. Se percibe
el pulso azul del mar. "Esto era aquello".
Con esmero el olvido ha principiado
su menuda tarea...
Y de repente
busca una boca nuestra boca, y unas
manos oprimen nuestras manos y hay
una amorosa voz
que nos dice: "Despierta.
Estoy yo aquí. Levántate". Y vivimos.
ANTONIO GALA
Hay tardes en que todo
huele a enebro quemado
y a tierra prometida.
Tardes en que está cerca el mar y se oye
la voz que dice: "Ven".
Pero algo nos retiene todavía
junto a los otros: el amor, el verbo
transitivo, con su pequeña garra
de lobezno o su esperanza apenas.
No ha llegado el momento. La partida
no puede improvisarse, porque sólo
al final de una savia prolongada,
de una pausada sangre,
brota la espiga desde
la simiente enterrada.
En esas largas
tardes en que se toca casi el mar
y su música, un poco
más y nos bastaría
cerrar los ojos para morir. Viene
de abajo la llamada, del lugar
donde se desmorona la apariencia
del fruto y sólo queda su dulzor.
Pero hemos de aguardar
un tiempo aún: más labios, más caricias,
el amor otra vez, la misma, porque
la vida y el amor transcurren juntos
o son quizá una sola
enfermedad mortal.
Hay tardes de domingo en que se sabe
que algo está consumándose entre el cálido
alborozo del mundo,
y en las que recostar sobre la hierba
la cabeza no es más que un tibio ensayo
de la muerte. Y está
bien todo entonces, y se ordena todo,
y una firme alegría nos inunda
de abril seguro. Vuelven
las estrellas el rostro hacia nosotros
para la despedida.
Dispone un hueco exacto
la tierra. Se percibe
el pulso azul del mar. "Esto era aquello".
Con esmero el olvido ha principiado
su menuda tarea...
Y de repente
busca una boca nuestra boca, y unas
manos oprimen nuestras manos y hay
una amorosa voz
que nos dice: "Despierta.
Estoy yo aquí. Levántate". Y vivimos.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Otoño en Córdoba
Alargaba la mano y te tocaba...
Alargaba la mano y te tocaba.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.
La libertad
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos.....
Alargaba la mano y te tocaba.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.
Todo estuvo de nuestra parte, pero
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.
Una voz, en la calle, llama y otra
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.
¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle....Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?
Permanecemos. Sí, permanecemos
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.
La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.
Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser....¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.
Se reanuda la inútil existencia....
Y alargaba la mano y te tocaba.
ANTONIO GALA
martes, 8 de diciembre de 2009
CUANDO ESTOY FELIZ
Cuando estoy feliz
dejo de comer
dejo de dormir
intento agarrarme al día
para que no acabe,
me faltan las horas
me faltan palabras
con todos hablo
en todo estoy.
No duermo ni como,
vivo la aventura de la felicidad
como un terremoto radiante.
Y es tanto el cansancio
y tanta la entrega
que cuando se marcha
vuelvo tranquila con mi Tristeza
con ella respiro,
con ella sobran palabras.
Estamos ahí
en compañía,
me habla bajito,
me susurra en silencio
tiernas melodías,
compartimos
el café, el cigarrillo,
el pan y el sueño.
Blanca
Cuando estoy feliz
dejo de comer
dejo de dormir
intento agarrarme al día
para que no acabe,
me faltan las horas
me faltan palabras
con todos hablo
en todo estoy.
No duermo ni como,
vivo la aventura de la felicidad
como un terremoto radiante.
Y es tanto el cansancio
y tanta la entrega
que cuando se marcha
vuelvo tranquila con mi Tristeza
con ella respiro,
con ella sobran palabras.
Estamos ahí
en compañía,
me habla bajito,
me susurra en silencio
tiernas melodías,
compartimos
el café, el cigarrillo,
el pan y el sueño.
Blanca
lunes, 7 de diciembre de 2009
A ESOS POETAS
A esos poetas abrumados
a esos poetas con la brisa a cuestas
a esos que prefieren pavonearse
y que los vean
y hablar de liviandades.
A esos artistas de pacotilla
que se pasean con sus mejores galas
a esos de fiestas y
de que me vean y
ser visto,
a esos que van a los bares
para lucir sus encantos,
A esos artistas
que estropean la profesión
que estropean el arte
a esos que solo quieren
que les vean para un buen contrato
para una buena producción
a esos que no entienden
la sensibilidad del aire
a esos
que ensucian el nombre
de las cosas porque
no hay metáforas para calificarlos,
a esos de buenos trajes,
a esos tan bellos y guapos,
a esos artistas que
van de nombre
y etiquetas,
a esos
que solo les falta la pluma
del pavo real para que realce
su belleza efímera,
a esos
que hay por todas partes,
a esos
con los que hay una distancia
infinita
a esos que son nadie
una distancia en opiniones,
en gustos,
en sabores,
en colores.
A esos poetas y actores
de pacotilla
a esos
que envenenan el aire,
a esos que hacen
que nos sintamos como escoria
como vagabundos sin historia
a esos que
nos miran de arriba abajo
a esos que
nos miran de reojo
a esos artistas que
se resisten a mirar dentro
de sus corazones,
de sus escudos
de su pudor
de su miedo
de sus vergüenzas,
quiero deciros que:
que os dejéis de historias,
de pamplinas
de adormideras ,
no hay nada,
nada,
bajo la piel del arte
la soledad como única certeza
la soledad
la soledad del aire.
Blanca
A esos poetas abrumados
a esos poetas con la brisa a cuestas
a esos que prefieren pavonearse
y que los vean
y hablar de liviandades.
A esos artistas de pacotilla
que se pasean con sus mejores galas
a esos de fiestas y
de que me vean y
ser visto,
a esos que van a los bares
para lucir sus encantos,
A esos artistas
que estropean la profesión
que estropean el arte
a esos que solo quieren
que les vean para un buen contrato
para una buena producción
a esos que no entienden
la sensibilidad del aire
a esos
que ensucian el nombre
de las cosas porque
no hay metáforas para calificarlos,
a esos de buenos trajes,
a esos tan bellos y guapos,
a esos artistas que
van de nombre
y etiquetas,
a esos
que solo les falta la pluma
del pavo real para que realce
su belleza efímera,
a esos
que hay por todas partes,
a esos
con los que hay una distancia
infinita
a esos que son nadie
una distancia en opiniones,
en gustos,
en sabores,
en colores.
A esos poetas y actores
de pacotilla
a esos
que envenenan el aire,
a esos que hacen
que nos sintamos como escoria
como vagabundos sin historia
a esos que
nos miran de arriba abajo
a esos que
nos miran de reojo
a esos artistas que
se resisten a mirar dentro
de sus corazones,
de sus escudos
de su pudor
de su miedo
de sus vergüenzas,
quiero deciros que:
que os dejéis de historias,
de pamplinas
de adormideras ,
no hay nada,
nada,
bajo la piel del arte
la soledad como única certeza
la soledad
la soledad del aire.
Blanca
domingo, 25 de octubre de 2009
Bébete un tentenpié Mario Benedetti
Bébete un tentenpié pero sentada
arrimate a tu sol si eres satélite
usa tus esperanzas como un sable
desmundízate a ciegas o descálzate
desmilágrate ahora / poco a poco
quítate la ropita sin testigos
arrójale esa cáscara al espejo
preocúpate pregúntale prepárate
sobremuriente no / sobreviviente
desde el carajo al cielo / sin escalas
y si no vienen a buscar tu búsqueda
y te sientes pueril o mendicante
abandonada por tu abandoneón
fabulízate de una vez por todas
métete en tu ropita nuevamente
mundízate milagrate y entonces
apróntate a salir y a salpicarte
calle abajo / novada y renovada
pero antes de asomar la naricita
bebe otro tentempié / por si las moscas
arrimate a tu sol si eres satélite
usa tus esperanzas como un sable
desmundízate a ciegas o descálzate
desmilágrate ahora / poco a poco
quítate la ropita sin testigos
arrójale esa cáscara al espejo
preocúpate pregúntale prepárate
sobremuriente no / sobreviviente
desde el carajo al cielo / sin escalas
y si no vienen a buscar tu búsqueda
y te sientes pueril o mendicante
abandonada por tu abandoneón
fabulízate de una vez por todas
métete en tu ropita nuevamente
mundízate milagrate y entonces
apróntate a salir y a salpicarte
calle abajo / novada y renovada
pero antes de asomar la naricita
bebe otro tentempié / por si las moscas
ROMPER II
En el rincón de mi casa
viven los recuerdos,
romper la angustia
romper el pasado
romper los rincones
romper lo que duele
en los rincones del recuerdo.
En el rincón de mi casa
viven los fantasmas
romper los miedos
romper las palabras
romper las promesas
romper lo que duele
en los rincones del recuerdo.
En el rincón de mi casa
viven los muertos
romper la infancia
romper los sueños
romper los proyectos
romper lo que duele
en los rincones del recuerdo.
Vivir con los muertos,
los fantasmas
y los recuerdos,
diariamente,
en el rincón de mi casa
entrelazados en mis recuerdos.
Blanca
En el rincón de mi casa
viven los recuerdos,
romper la angustia
romper el pasado
romper los rincones
romper lo que duele
en los rincones del recuerdo.
En el rincón de mi casa
viven los fantasmas
romper los miedos
romper las palabras
romper las promesas
romper lo que duele
en los rincones del recuerdo.
En el rincón de mi casa
viven los muertos
romper la infancia
romper los sueños
romper los proyectos
romper lo que duele
en los rincones del recuerdo.
Vivir con los muertos,
los fantasmas
y los recuerdos,
diariamente,
en el rincón de mi casa
entrelazados en mis recuerdos.
Blanca
EL TREN
De nuevo en el tren
hacia esa embocadura
donde miles de andenes
esperan ansiosos.
Los chirriantes sonidos
metálicos se mezclan
en mis pensamientos.
Madrid, Madrid.
Los raíles desaparecen infinitos
esperando respuestas,
El tren.
El que se escapa,
el que nunca coges,
el que no ves y se mezcla
con la bruma y los ruidos
extraños,
metálicos y chirriantes
de mis pensamientos.
Blanca
De nuevo en el tren
hacia esa embocadura
donde miles de andenes
esperan ansiosos.
Los chirriantes sonidos
metálicos se mezclan
en mis pensamientos.
Madrid, Madrid.
Los raíles desaparecen infinitos
esperando respuestas,
El tren.
El que se escapa,
el que nunca coges,
el que no ves y se mezcla
con la bruma y los ruidos
extraños,
metálicos y chirriantes
de mis pensamientos.
Blanca
Monodosis
MONODOSIS
Somos sólo sentimiento
pura psique,
todos los síntomas, todos los dolores,
todos los traumas,
todo el malestar, todo el dolor
todas las relaciones,
somos puro sentimiento
todas nuestras reacciones
pura psique,
una dosis de cariño diaria
una dosis de besos diaria
una dosis de abrazos diarios
una dosis de fe diaria,
solo necesitamos una dosis
para seguir adelante
para seguir andando,
una dosis,
una dosis completa de confianza.
Blanca
Somos sólo sentimiento
pura psique,
todos los síntomas, todos los dolores,
todos los traumas,
todo el malestar, todo el dolor
todas las relaciones,
somos puro sentimiento
todas nuestras reacciones
pura psique,
una dosis de cariño diaria
una dosis de besos diaria
una dosis de abrazos diarios
una dosis de fe diaria,
solo necesitamos una dosis
para seguir adelante
para seguir andando,
una dosis,
una dosis completa de confianza.
Blanca
viernes, 16 de octubre de 2009
Poetas Andaluces
"Poetas Andaluces" bajo la batuta de Juan Real ( Rapsoda)
día 6 de noviembre
a las 8 de la tarde
en la Sala de las Musas del Rincón de la Victoria
en Málaga
día 6 de noviembre
a las 8 de la tarde
en la Sala de las Musas del Rincón de la Victoria
en Málaga
miércoles, 14 de octubre de 2009
Dialogo entre Venus y Príapo
Príapo
.. Despierta, sí, cerrada
caverna de coral. Voy por tus breñas,
cabeceante, ciego, perseguido.
Ábrete a m i llamada,
al mismo sueño fue en tu gruta sueñas.
Tus rojas furias sueltas me han mordido.
¿Me escuchas en lo oscuro?
Sediento, he jadeado las colinas
y descendido al valle donde empieza
el caminar más duro,
pues todo, aunque cabellos, son espinas,
montes allí rizados de maleza.
¿Duermes aún? ¿No sientes
cómo mí flor, brillante y ruborosa
la piel, extensa y alta se desnuda,
y con labios calientes
‑coral los tuyos y los míos rosa-
besa la noche de tus labios muda?
¡Despierta!
Venus
¿Quién me nombra?
¿Quién persigue mis óleos seminales,
quién mí gruta de sombra
y navegar oculto mis canales?
Príapo
Quien solamente puede y se desvela,
levantado por ti de noche y día,
se atiranta en candela
y no se dobla hasta que el mar lo enfría.
¡Deja que te contemple!
Venus
Que te mire
déjame a mí también. ¡Siempre eres bello!
Príapo
¡Déjame que en tus selvas te respire!
Venus
¡Que me despeine en tu robusto cuello!
Príapo
¿Por qué dormías?
Venus
Todo era fingido.
Mi dormir no era más que desearte.
Tú alzas mi sueño cuando estás dormido.
Nací tan sólo para levantarte.
Príapo
¡Oh noche clara!
Venus
¡Oh clara luna llena!
¡Rayo directo que me inundas!
Príapo
Eres
taza de espuma azul, concha marina,
alga abierta en la arena,
paraíso de sal de las mujeres,
secreto erizo que en la mar trasmina.
Golfo nocturno, ábrete a mí, bañadas
del más cálido aliento tus riberas.
Sabes a mosto submarino, a olas
en vivientes moluscos despeñadas,
a tajamares, soles de escolleras
y a rumor de perdidas caracolas.
Sabes también...
Venus
Repósate un momento...
Príapo
El reposar es mi mayor tristeza.
Venus
También yo quiero repetir al viento
toda mi admiración por tu grandeza.
Príapo
Hincho las velas. Habla.
Venus
Eres trinquete,
palo mesana, torre indagadora
y, ardido del mas rojo gallardete,
cresta de gallo al despuntar la aurora.
Sales de un bosque, lanza o jabalina.
Redondos arables, de espejuelos
te alumbran cuando cazas.
Pende en los dos la gloria masculina.
Llenas las nubes, los cargados cielos
rebosan de sus tazas.
Príapo
¡Oh, ven más cerca! ¡Ven!
Venus
¡No! No me riegues,
amor, de blancos copos todavía.
Guarda, mi bien, esas nevadas flores
hasta que al fin me llegues
a lo más hondo de mi cueva umbría
con tus largos y ocultos surtidores.
Príapo
¿Qué quieres más?
Venus
Anhelo que me cantes
cosas que faltan. Mis alrededores
prometen sima al Sur y al Norte cumbres.
Príapo
Hacia ellas van mis rayos penetrantes,
su flor certera, sus certeras lumbres.
Venus
¿Qué ves, qué me iluminas?
Príapo
¡Oh precipicio, oh noche bordeada
de oscuridad también! ¡Despeñadero
que hacia las sombras solo me encaminas!
Te miro y más se hunde mi mirada.
Si la dicha es redonda, está en tu cero.
Venus
Pasa a los altos, sube a los alcores...
¿Qué ves ahora, dime?
Príapo
Un baluarte
de clavel y de nieve a cada lado.
¡Oh fortalezas! ¡Claros miradores
para clavar en ellos mi estandarte
y descender al bosque enamorado!
Venus
Dime si escondes para mi ventura
cosas que acaso yo no sepa.
Príapo
Escondo,
también allá en lo hondo
de una caverna oscura,
de blancas y mordientes
almenas vigiladas,
una muy dulce y de humedad mojada
cautiva...
Venus
Yo prosigo. Son los dientes
los que fijos la rondan y dan vela.
También yo otra cautiva como la tuya guardo. ¿ No la sientes?
A navegar sobre su propia estela
mírala aquí dispuesta, siempre viva.
Príapo
¡Oh encendido alhelí, flor rumorosa!
Deja que tu saliva
de miel, que tu graciosa
corola lanceolada de rubíes
mojen mi lengua, ansiosa
de en la tuya mojar sus carmesíes.
Venus
¡Flor contra flor!
Príapo
¡Qué blandos oleajes
ya por mis flancos tu alhelí resbala!
Venus
Gira la noche...
Príapo
Cantan los cordajes...
VenusCambia el viento... Dan vueltas los paisajes...
Príapo
Y hace en tus labios mi navío escala,
mientras tu fuente oculta, prisionera
de mi boca, entreabriendo
su dócil ya y sumisa enredadera,
dulce y quejosamente va fluyendo.
Venus
¡Oh bonanza!
Príapo
¡Oh tranquilo
descanso ahora! ¡Calmas, aunque plenas,
nuncios ya de los hondos y más duros
combates!
Venus
Desflecadas, hilo a hilo,
tus espumas descienden mis almenas.
Príapo
Tus arroyos y peces más oscuros
me corren por los labios todavía.
Venus
Un sabor a jazmín me permanece
y a tallo donde nada antes crecía.
PríapoA tallo que por ti de nuevo crece.
Venus
¡Oh asombro! ¡Prodigiosa,
mágica fuerza!
Príapo
¡Abismo que me atrae!
Venus¡Oh cima misteriosa!
Príapo¡Cima que sólo en ese abismo cae!
Venus
¡Qué mármol jaspeado!
¡Pálida, arquitectónica belleza!
¡Qué alto fuste estriado
de azules ríos! ¡Capitel armado
Para elevar el mundo en su cabeza!
Príapo
Avanzo ya.
Venus
La noche abrasa.
Príapo
Gotas
de esperma verde tiemblan los luceros.
Venus
Las dehesas remotas
de la luna, sus albos ventisqueros
se llenan de bramidos.
Del cielo penden signos genitales.
La Vía Láctea rueda sus henchidos
torrentes de amorosos sementales.
Príapo
Gruta sagrada, toco tus orillas.
Abre tus labios ya, siénteme dentro.
Venus
¡Oh maravilla de las maravillas!
¡Luz que m e quema el más profundo centro!
Príapo
Se confunden los bosques, las lianas
se juntan y conmueven.
En el pomar revientan las manzanas
y en el jardín copos de nardos llueven.
Venus
¡¡Qué bien cubres mis ámbitos! Sus muros
¡cómo me los ensanchas y los llenas!
¡Qué pleamar; que viento acompasados!
PríapoJaca y jinete, unísonos, seguros,
galopan, de corales y de arenas
y de espumas bañados.
Venus
Detente, amor. No infundas ese aliento
tan rápido a las brisas. Aminora
un poco el paso. Da a tu movimiento
u n nuevo ritmo ahora.
Príapo
Pondré en mis alas un volar más lento.
Venus¡Dulce vaivén! Rezuman mis paredes
las más blandas esencias.
Príapo
Desasidas
de sus más hondas redes,
ya mis medulas saltan encendidas.
Venus
Ten más el freno.
Príapo
¿El freno? Q uerencioso,
mi caballo se pierde a la carrera.
Venus
Sigo también su galopar furioso,
antes que derramado en mí se muera.
Príapo
¡Amor!
Venus
¡Amor! La noche se desvae.
Nos baña el mar. ¡Oh luz! El mundo canta.
Cae la luna... El viento...
Príapo
Todo cae
cuando el gallo del hombre se levanta.
.. Despierta, sí, cerrada
caverna de coral. Voy por tus breñas,
cabeceante, ciego, perseguido.
Ábrete a m i llamada,
al mismo sueño fue en tu gruta sueñas.
Tus rojas furias sueltas me han mordido.
¿Me escuchas en lo oscuro?
Sediento, he jadeado las colinas
y descendido al valle donde empieza
el caminar más duro,
pues todo, aunque cabellos, son espinas,
montes allí rizados de maleza.
¿Duermes aún? ¿No sientes
cómo mí flor, brillante y ruborosa
la piel, extensa y alta se desnuda,
y con labios calientes
‑coral los tuyos y los míos rosa-
besa la noche de tus labios muda?
¡Despierta!
Venus
¿Quién me nombra?
¿Quién persigue mis óleos seminales,
quién mí gruta de sombra
y navegar oculto mis canales?
Príapo
Quien solamente puede y se desvela,
levantado por ti de noche y día,
se atiranta en candela
y no se dobla hasta que el mar lo enfría.
¡Deja que te contemple!
Venus
Que te mire
déjame a mí también. ¡Siempre eres bello!
Príapo
¡Déjame que en tus selvas te respire!
Venus
¡Que me despeine en tu robusto cuello!
Príapo
¿Por qué dormías?
Venus
Todo era fingido.
Mi dormir no era más que desearte.
Tú alzas mi sueño cuando estás dormido.
Nací tan sólo para levantarte.
Príapo
¡Oh noche clara!
Venus
¡Oh clara luna llena!
¡Rayo directo que me inundas!
Príapo
Eres
taza de espuma azul, concha marina,
alga abierta en la arena,
paraíso de sal de las mujeres,
secreto erizo que en la mar trasmina.
Golfo nocturno, ábrete a mí, bañadas
del más cálido aliento tus riberas.
Sabes a mosto submarino, a olas
en vivientes moluscos despeñadas,
a tajamares, soles de escolleras
y a rumor de perdidas caracolas.
Sabes también...
Venus
Repósate un momento...
Príapo
El reposar es mi mayor tristeza.
Venus
También yo quiero repetir al viento
toda mi admiración por tu grandeza.
Príapo
Hincho las velas. Habla.
Venus
Eres trinquete,
palo mesana, torre indagadora
y, ardido del mas rojo gallardete,
cresta de gallo al despuntar la aurora.
Sales de un bosque, lanza o jabalina.
Redondos arables, de espejuelos
te alumbran cuando cazas.
Pende en los dos la gloria masculina.
Llenas las nubes, los cargados cielos
rebosan de sus tazas.
Príapo
¡Oh, ven más cerca! ¡Ven!
Venus
¡No! No me riegues,
amor, de blancos copos todavía.
Guarda, mi bien, esas nevadas flores
hasta que al fin me llegues
a lo más hondo de mi cueva umbría
con tus largos y ocultos surtidores.
Príapo
¿Qué quieres más?
Venus
Anhelo que me cantes
cosas que faltan. Mis alrededores
prometen sima al Sur y al Norte cumbres.
Príapo
Hacia ellas van mis rayos penetrantes,
su flor certera, sus certeras lumbres.
Venus
¿Qué ves, qué me iluminas?
Príapo
¡Oh precipicio, oh noche bordeada
de oscuridad también! ¡Despeñadero
que hacia las sombras solo me encaminas!
Te miro y más se hunde mi mirada.
Si la dicha es redonda, está en tu cero.
Venus
Pasa a los altos, sube a los alcores...
¿Qué ves ahora, dime?
Príapo
Un baluarte
de clavel y de nieve a cada lado.
¡Oh fortalezas! ¡Claros miradores
para clavar en ellos mi estandarte
y descender al bosque enamorado!
Venus
Dime si escondes para mi ventura
cosas que acaso yo no sepa.
Príapo
Escondo,
también allá en lo hondo
de una caverna oscura,
de blancas y mordientes
almenas vigiladas,
una muy dulce y de humedad mojada
cautiva...
Venus
Yo prosigo. Son los dientes
los que fijos la rondan y dan vela.
También yo otra cautiva como la tuya guardo. ¿ No la sientes?
A navegar sobre su propia estela
mírala aquí dispuesta, siempre viva.
Príapo
¡Oh encendido alhelí, flor rumorosa!
Deja que tu saliva
de miel, que tu graciosa
corola lanceolada de rubíes
mojen mi lengua, ansiosa
de en la tuya mojar sus carmesíes.
Venus
¡Flor contra flor!
Príapo
¡Qué blandos oleajes
ya por mis flancos tu alhelí resbala!
Venus
Gira la noche...
Príapo
Cantan los cordajes...
VenusCambia el viento... Dan vueltas los paisajes...
Príapo
Y hace en tus labios mi navío escala,
mientras tu fuente oculta, prisionera
de mi boca, entreabriendo
su dócil ya y sumisa enredadera,
dulce y quejosamente va fluyendo.
Venus
¡Oh bonanza!
Príapo
¡Oh tranquilo
descanso ahora! ¡Calmas, aunque plenas,
nuncios ya de los hondos y más duros
combates!
Venus
Desflecadas, hilo a hilo,
tus espumas descienden mis almenas.
Príapo
Tus arroyos y peces más oscuros
me corren por los labios todavía.
Venus
Un sabor a jazmín me permanece
y a tallo donde nada antes crecía.
PríapoA tallo que por ti de nuevo crece.
Venus
¡Oh asombro! ¡Prodigiosa,
mágica fuerza!
Príapo
¡Abismo que me atrae!
Venus¡Oh cima misteriosa!
Príapo¡Cima que sólo en ese abismo cae!
Venus
¡Qué mármol jaspeado!
¡Pálida, arquitectónica belleza!
¡Qué alto fuste estriado
de azules ríos! ¡Capitel armado
Para elevar el mundo en su cabeza!
Príapo
Avanzo ya.
Venus
La noche abrasa.
Príapo
Gotas
de esperma verde tiemblan los luceros.
Venus
Las dehesas remotas
de la luna, sus albos ventisqueros
se llenan de bramidos.
Del cielo penden signos genitales.
La Vía Láctea rueda sus henchidos
torrentes de amorosos sementales.
Príapo
Gruta sagrada, toco tus orillas.
Abre tus labios ya, siénteme dentro.
Venus
¡Oh maravilla de las maravillas!
¡Luz que m e quema el más profundo centro!
Príapo
Se confunden los bosques, las lianas
se juntan y conmueven.
En el pomar revientan las manzanas
y en el jardín copos de nardos llueven.
Venus
¡¡Qué bien cubres mis ámbitos! Sus muros
¡cómo me los ensanchas y los llenas!
¡Qué pleamar; que viento acompasados!
PríapoJaca y jinete, unísonos, seguros,
galopan, de corales y de arenas
y de espumas bañados.
Venus
Detente, amor. No infundas ese aliento
tan rápido a las brisas. Aminora
un poco el paso. Da a tu movimiento
u n nuevo ritmo ahora.
Príapo
Pondré en mis alas un volar más lento.
Venus¡Dulce vaivén! Rezuman mis paredes
las más blandas esencias.
Príapo
Desasidas
de sus más hondas redes,
ya mis medulas saltan encendidas.
Venus
Ten más el freno.
Príapo
¿El freno? Q uerencioso,
mi caballo se pierde a la carrera.
Venus
Sigo también su galopar furioso,
antes que derramado en mí se muera.
Príapo
¡Amor!
Venus
¡Amor! La noche se desvae.
Nos baña el mar. ¡Oh luz! El mundo canta.
Cae la luna... El viento...
Príapo
Todo cae
cuando el gallo del hombre se levanta.
Poema de Rafael Alberti
Dejé por ti...
Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.
Dejé por ti mis bosques, mi perdida
arboleda, mis perros desvelados,
mis capitales años desterrados
hasta casi el invierno de la vida.
Dejé un temblor, dejé una sacudida,
un resplandor de fuegos no apagados,
dejé mi sombra en los desesperados
ojos sangrantes de la despedida.
Dejé palomas tristes junto a un río,
caballos sobre el sol de las arenas,
dejé de oler la mar, dejé de verte.
Dejé por ti todo lo que era mío.
Dame tú, Roma, a cambio de mis penas,
tanto como dejé para tenerte.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Francisco Cenamor
Nuevo poemario de Francisco Cenamor "Casa de Aire"

Casa de aire, de Francisco Cenamor
(Ediciones Amargord, Madrid, 2009).
Con el beneplácito de Francisco Cenamor copio esta entrada de su magnifico blog, para que nos sirva de encuentro y de reencuentro con la poesia. Gracias Francisco por tu "Asamblea de Palabras" te deseamos muchos éxitos. un abrazo.
Francisco Cenamor nos presenta, después de tres libros ya editados, un texto compacto, más trabajado de lo que tenía por costumbre hasta ahora. Sus anteriores textos, en los que ya aparece con fuerza su voz poética, forman parte, sin duda, de ese aprendizaje en el que unos y otros le hemos visto esforzarse en los últimos años. Pero de ese periodo anterior nos quedamos con esa ternura, a veces inocente, con la que trata a los seres humanos en sus poemas.
Al leer este último poemario he descubierto la importancia que tiene para él la imagen, la mirada, lo que se ve y cómo eso que vemos nos transmite cierta idea de relación, entre los humanos entre sí, y entre estos y la creación. No en vano podemos apreciar diferentes formas relacionadas con lo visual en cada uno de los libros que componen este texto.
La primera parte, de título igual al libro, Casa de aire, es una verdadera exposición fotográfica, la vida cotidiana de una mujer que vive en la calle contada a través de treinta y tres imágenes, transformadas en palabra en una serie de poemas muy cortos y despojados de adorno. Sin duda se nota aquí la influencia de poetas como Luis Luna, de quien no oculta haber aprendido mucho en los últimos años.
Después de recorrer esta exposición, nos traslada, en Ríos de gente, al cine; pero al cine en pequeñas dosis, al cortometraje. Veinticuatro pequeñas historias en las que vuelve a retratar la vida cotidiana de los seres humanos con esa ternura de sus primeros libros, pero en poemas, esta vez, más elaborados y breves. El tiempo, esa otra constante en su poesía, es protagonista de toda esta segunda parte, hasta aparecer incluso en los títulos de los poemas. La ausencia de horas exactas, cuartos o medias, nos da idea de cierta aleatoriedad del acontecer humano. En esta sección del poemario nos encontramos con técnicas que más tienen que ver con el microrrelato que con la poesía: es una apuesta.
Y finaliza el libro con el teatro: cinco poemas que son los cinco actos de la Última función, una representación en la que la obra dramática se funde con la vida, hace que el espectador o espectadora sea interpelado por los actores que muestran sus personajes. El público, frente a la obra de arte, aparece con fuerza intuyéndola, haciéndola suya: otra de las constantes preocupaciones del autor cuando se pone a escribir.
Francisco Cenamor, siempre cercano y activo, ha sabido hacerse un pequeño hueco en la poesía, tal vez más por su proceso, por ese querer aprender con el que se ha acercado a los poetas más jóvenes, a los de su generación, a los más experimentados y a los clásicos. En ocasiones, claro, por su obra. Este es un buen momento para que comience a ser valorado, sobre todo, por su obra.

Casa de aire, de Francisco Cenamor
(Ediciones Amargord, Madrid, 2009).
Con el beneplácito de Francisco Cenamor copio esta entrada de su magnifico blog, para que nos sirva de encuentro y de reencuentro con la poesia. Gracias Francisco por tu "Asamblea de Palabras" te deseamos muchos éxitos. un abrazo.
Francisco Cenamor nos presenta, después de tres libros ya editados, un texto compacto, más trabajado de lo que tenía por costumbre hasta ahora. Sus anteriores textos, en los que ya aparece con fuerza su voz poética, forman parte, sin duda, de ese aprendizaje en el que unos y otros le hemos visto esforzarse en los últimos años. Pero de ese periodo anterior nos quedamos con esa ternura, a veces inocente, con la que trata a los seres humanos en sus poemas.
Al leer este último poemario he descubierto la importancia que tiene para él la imagen, la mirada, lo que se ve y cómo eso que vemos nos transmite cierta idea de relación, entre los humanos entre sí, y entre estos y la creación. No en vano podemos apreciar diferentes formas relacionadas con lo visual en cada uno de los libros que componen este texto.
La primera parte, de título igual al libro, Casa de aire, es una verdadera exposición fotográfica, la vida cotidiana de una mujer que vive en la calle contada a través de treinta y tres imágenes, transformadas en palabra en una serie de poemas muy cortos y despojados de adorno. Sin duda se nota aquí la influencia de poetas como Luis Luna, de quien no oculta haber aprendido mucho en los últimos años.
Después de recorrer esta exposición, nos traslada, en Ríos de gente, al cine; pero al cine en pequeñas dosis, al cortometraje. Veinticuatro pequeñas historias en las que vuelve a retratar la vida cotidiana de los seres humanos con esa ternura de sus primeros libros, pero en poemas, esta vez, más elaborados y breves. El tiempo, esa otra constante en su poesía, es protagonista de toda esta segunda parte, hasta aparecer incluso en los títulos de los poemas. La ausencia de horas exactas, cuartos o medias, nos da idea de cierta aleatoriedad del acontecer humano. En esta sección del poemario nos encontramos con técnicas que más tienen que ver con el microrrelato que con la poesía: es una apuesta.
Y finaliza el libro con el teatro: cinco poemas que son los cinco actos de la Última función, una representación en la que la obra dramática se funde con la vida, hace que el espectador o espectadora sea interpelado por los actores que muestran sus personajes. El público, frente a la obra de arte, aparece con fuerza intuyéndola, haciéndola suya: otra de las constantes preocupaciones del autor cuando se pone a escribir.
Francisco Cenamor, siempre cercano y activo, ha sabido hacerse un pequeño hueco en la poesía, tal vez más por su proceso, por ese querer aprender con el que se ha acercado a los poetas más jóvenes, a los de su generación, a los más experimentados y a los clásicos. En ocasiones, claro, por su obra. Este es un buen momento para que comience a ser valorado, sobre todo, por su obra.
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